Laura San Juan, Psicóloga clínica en Gijón y Oviedo


  Contacto : 984 291 379 / 627 422 636 / citaprevia@laurasanjuan.es

FullSizeRender

¿Qué comportamientos sexuales de los niños son normales y cuáles no?

Padres y madres angustiados del mundo!!!, sí, vuestros hijos se tocan sus genitales, se tocan sus genitales y pueden llegar a jugar a tocarse con otros niños de su edad, y todo ello dentro del desarrollo normal de su sexualidad.

Son muchos los papás y mamás que acuden a mi consulta preocupados porque han encontrado a su preciosa, encantadora e inocente Carla bajándole los pantalones a su amiguito Pedro y cogiéndole «el pito», o al bonachón de Raúl acariciándose en la ducha y dando un salto de esos que hacen que se desborde media bañera en el suelo cuando su madre entra para decirle que la cena está ya lista.

Pues he de anunciaros, que Carla sigue siendo igual de preciosa, encantadora e inocente, y Raúl igual de bonachón y que además están aprendiendo sanamente sobre su sexualidad, así que detente papá de Carla y olvídate de todas esas cosas que te han pasado por la cabeza de hacerle al pobre de Pedrito.

Para evitar estos ataques súbitos de paranoias, voy a contaros a continuación cuáles son los comportamientos sexuales normales dentro de las distintas etapas del desarrollo infantil, qué comportamientos podrían ser señales de alerta y cómo debemos los papás actuar ante cada uno de dichos comportamientos.

Es importante decir que los datos que os voy a dar a continuación son meramente orientativos en cuanto a edades, pues cada niño es distinto y puede presentar alguno de dichos comportamientos, todos o incluso ninguno.

En la edad preescolar (0 a 5 años):

-De forma totalmente azarosa comienzan a ser conscientes de lo agradable que puede resultar tocarse sus genitales y lo hacen de    vez en cuando.

– Les resulta curioso y hasta divertido mostrar sus genitales a otros.

– Se interesan por su cuerpo y pueden querer tocar o ver los cuerpos de los demás.

– Les encanta jugar a juegos que incluyan el verse, tocarse, descubrirse.

Edad escolar temprana (5 a 9 años):

– Tienen más contacto con los demás niños e incrementan los juegos en los cuales pueden tocarse entre sí.

– Empiezan a disfrutar de tocarse sus genitales de una forma menos azarosa y van aprendiendo a no hacerlo en público.

– Les encantan los chistes de contenido sexual aunque todavía no puedan entenderlos completamente.

–  Comienzan a tener conversaciones con sus amigos sobre comportamientos sexuales.

– Empiezan a experimentar excitación sexual cuando se masturban y pueden querer repetir esta sensación de nuevo.

– Dan muestras de querer en determinadas ocasiones una mayor privacidad.

– Se vuelven más conscientes de las preferencias sexuales.

Preadolescencia (9 a 12 años):

– El interés sobre el sexo aumenta.

– La pubertad puede empezar con 9 años, los niños pueden eyacular y tener «sueños húmedos».

– Las conversaciones sobre contenidos sexuales son frecuentes con sus amigos.

– Los niños mayores de esta etapa pueden empezar a experimentar con las caricias, incluso bajo la ropa, besos en la boca, tocarse    y frotarse mutuamente.

– La masturbación puede ser un agradable pasatiempo aunque la mayoría puedan negarlo y sentirse avergonzados.

Y ahora vienen lo complicado… ¿y qué debemos de hacer si encontramos a nuestros hijos aprendiendo así de su sexualidad?

En primer lugar, evitar las caras de diosmioestehijosenoshaperdidoahoraquévamosahacerconél. Si nosotros respondemos de forma adecuada, el niño entenderá que el sexo no es nada malo, evitaremos que se sienta avergonzado por algo que es natural y le ayudaremos a guiar su desarrollo sexual futuro sin comportamientos problemáticos. Debemos de enseñarle al niño que el sexo forma parte de su intimidad, por lo cual no es malo tocarse pero no debe de hacerlo de forma pública como tampoco hace sus necesidades por ejemplo en medio de la calle o delante de los demás. Explicarle que debe de evitar el toque sexual por parte de otras personas sin su consentimiento. Esto ayudará también a que el niño aprenda a respetar a otros niños y sus derechos.

Aprovechad ese momento para hablar con vuestro hijo de forma natural sobre la sexualidad, de esta manera, él irá cogiendo la confianza suficiente con vosotros y os preguntará cuantas dudas puedan surgirle. En resumen, actuar exactamente igual que si el niño os preguntara acerca de cualquier otra necesidad básica de las personas. ¿Os imagináis poniendo el grito en el cielo porque habéis encontrado a vuestro hijo comiendo unas galletas, haciendo pis o durmiendo la siesta?.

Y entonces… ¿cuándo debe de saltar la señal de alarma?

– cuando el niños tenga este tipo de conductas con otros niños con los cuales les separa mucha diferencia de edad.

– cuando hay un incremento repentino de conductas sexuales y estas se hacen excesivamente frecuentes.

– si observáis que el niño tiene conductas sexuales que no son acordes con su edad.

– si muestra conocimientos sexuales inusuales en su etapa de desarrollo.

– si agresivamente obliga a otro niño a hacer algo que el otro no quiere.

Estas conductas no son siempre indicadoras de un abuso sexual, sino que también pueden ser debidas a distintas razones que deben de ser siempre evaluadas por un profesional.

Espero que este artículo aclare dudas al respecto y consigamos entre todos que nuestros hijos disfruten de una manera sana de su sexualidad.

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *